Kapitalia, a la hora de llevar a cabo su expansión territorial abriendo oficinas en régimen de franquicia, ha optado por entablar acuerdos uniendo o compartiendo parte de sus recursos y capacidades, instaurando un grado de interrelación con el objetivo de incrementar sus ventajas competitivas. Este acuerdo está caracterizado por: Una colaboración en lo que se refiere a la actividad de captación de operaciones. Esta colaboración es entre dos socios: Kapitalia y el franquiciado. Este último es quien, a través de la sucursal, es proveedor de operaciones para Kapitalia.

La sucursal se encarga de la captación de clientes y el análisis previo de las características del problema financiero que plantean los clientes.

   
   
   

Por otro lado, Kapitalia da derecho a las sucursales a comercializar sus servicios, les apoya con su nombre comercial, aporta su experiencia en el negocio y asiste y da la formación necesaria para la puesta en funcionamiento de la nueva oficina.

 

La sucursal debe pagar un derecho de entrada en el negocio o canon de 15.000€, todas las operaciones deben ser tramitadas con Kapitalia y sus clientes deben ser captados en su zona de exclusividad geográfica. La sucursal recibirá en concepto de comisión de gestión de créditos el 60% de la comisión cobrada al cliente, y el 40% restante pertenecerá a la Central. En caso de colaboradores la comisión estará entre un 10% y un 20% de nuestra comisión.

Se trata de un contrato de concesión mercantil, que tiene una duración de cinco años, aunque éste es ampliable a otros cinco. En él se refleja los derechos y deberes de ambas partes (Kapitalia y sucursales) y se estipula el compromiso, la profesionalidad y la seriedad de una empresa consolidada como es Kapitalia para alcanzar un objetivo común: incrementar nuestra cuota de mercado con la obtención de un mayor número de operaciones y prestar un servicio más personalizado a los clientes.